Novela:

Gracias por leer la novela, espero que te guste. Si es la primera novela de Harry y Tu que lees, cuando veas una "___" significa que ahí tienes que insertar tu nombre. :3

Os quiero. ~Tamy.

7 mar 2015

¡¡¡INFORMACIÓN!!!









Hey Tamy al habla, sorry por hacerte creer que esto era un capítulo. Solo vengo a informar de que no podré subir capítulo hasta finales de marzo debido a los exámenes y conciertos que tengo. 

Sobre las noticias que tenía que deciros... Por ahora solo te diré que el final de la novela está demasiado cerca. La buena noticia os la diré dentro de poco. 

Gracias por leer y comentar. Sin ti no esta novela no sería nada. Un GRACIAS! se me queda corto. Bueno, me voy ya que esto parece una despedida, y aun no es el momento de decir adiós para siempre. 


Bye, Os quiero. 


Tamy_Styles 

2 mar 2015

Cap. 68






<<[MARATÓN:5/5]>>

Observé como tensaba la mandíbula mientras pasaba su lengua sobre su labio inferior, síntoma de nerviosismo. Di un paso hacia atrás, no me esperaba volver a verle desde la última vez. No pude evitar ponerme nerviosa y morderme el labio. Harry había cogido el oso de peluche, que anteriormente Alishon tiró al suelo, lo sacudió con su mano quitándole cualquier rastro suciedad que podría a ver cogido. Estiró su brazo hacia Ali, formándose una pequeña sonrisa en su rostro.

-“Toma pequeña. Y no lo vuelvas a tirar al suelo.”-

Su dulce voz ronca recorrió todo mi cuerpo en un escalofrío. Algo en él había cambiado, este no era el Harry cobarde que dejó su vida atrás.

Alishon abrazó al oso con fuerza ocultando su cara sobre el peluche.

-“Gra…gracias.”- Murmuré volviendo a la fila para pagar los juguetes.

Debería decirle sobre la fiesta de Ali o… a lo mejor no querrá venir, es su hija debería venir. Le miré de reojo mientras tragaba saliva nerviosamente, de repente mi boca se había secado. Él se pasó una mano sobre su pelo mirando hacia los lados y finalmente a mí. Sonrió enseñando sus perfectos hoyuelos. Oh dios… eso puede conmigo, sé que no debería hablar así de él, pero sigo amándole a pesar de todo ese dolor causado por un simple capricho. Se le veía bien. Ya no usaba muletas e iba vestido como siempre, unos vaqueros negros ajustados junto a una camisa con los tres primeros botones desabrochados, dejando a la vista partes de sus tatuajes y una pequeña cicatriz en forma de línea sobre su clavícula, seguramente por el accidente. Me gustaría arrancarle la camisa e inspeccionar uno a uno sus tatuajes, y su perfecto torso, para ver que daños habían sufrido.

Negué con mi cabeza  para poder dejar de observarle, el hecho de pensar que él ya no es mío me hacía demasiado daño y hoy es el cumpleaños de mi preciosa niña, nada puede hacer que esto se estropeé.

Al pasar todas las cosas por la caja me di cuenta que no tenía suficiente dinero para todo. Debía dejar algo, pero todo le gustaba y sabía perfectamente que se pondría a llorar al ver que no está lo que eligió.

Tensé mi mandíbula y suspiré.

 -“Ya lo pago yo.”-

Intervino Harry sacando su tarjeta.

Oh, no, no, no. No puedo permitir que él pague todo.

-“No, déjalo ya se lo compraré más tarde…”- Murmuré sin apartar mi mirada de aquella tarjeta de color plata que agarraba con dos de sus largos dedos.

-“Es mi hija, será como un regalo echo por los dos.”- Insiste.

La cajera me mira como pidiéndome permiso. Solo me quedaba hacer lo que él dice.

-“De acuerdo.”- Cerré mis ojos en signo de desaprobación.

Decidió llevar las bolsas y acompañarme hasta mi coche, bueno hasta el coche de mi madre.

-“¿Qué hiciste con tu coche?”- 

Pregunta frunciendo el ceño mientras observa el viejo coche de color rojo.  

-“Lo tuve que vender para pagar unas facturas.”-

Dije totalmente seca.

Monté a Alishon en su sillita, ella seguía abrazada al peluche que su padre le había comprado. Me dirigí hacia el maletero ayudando a Harry a meter todas las bolsas en su interior.

-“Gracias una vez más. Te devolveré el dinero cuando pueda.”-

-“No. Es un regalo, no tienes que pagarme nada ___.”-

Le miro atenta, parece ofendido y algo tenso. ¿Realmente ha cambiado?

-“¿Qui…Quieres venir a la fiesta de Alishon? Ella se alegrará de verte.”- Susurro mirando mis dedos nerviosamente. Ella sabe perfectamente que es su padre, todo el mundo le habla sobre él y le enseña fotos o vídeos de algún concierto o entrevista de hace unos años.

-“De acuerdo. ¿A qué hora es?”- Su tono sonó ansioso.
Tras darle la dirección y la hora se marchó con las manos bacías. Fruncí el ceño, él no había comprado nada… ¿A caso él me estaba siguiendo?

-“Seguramente sea una coincidencia.”- Susurré en voz alta mirando por el retrovisor como Harry andaba cojeando hacia un coche blanco deportivo.


*****

Estaba totalmente nerviosa, tenía la sensación de que en cualquier momento me iba a desmayar. Fui saludando a todos los invitados que entraban por la puerta. Alex y Niall fueron los últimos en llegar, aunque aún no había rastro de Harry. Suspiré y miré a mi feliz amiga.

-“Bienvenidos señor y señora Horan.”- Dije en tono juguetón.

Hacía como tres meses y medio que se casaron. Fue una bonita ceremonia a la luz de la luna en una playa de arena dorada. Una preciosa boda, donde asistieron todos los conocidos de Alex y Niall, quitando el hecho de que Harry no asistió. Seguramente tampoco vaya a aparecer. 

La tarde pasó volando, Ali aún no había soplado las velas y Harry seguía sin aparecer. Tenía más que asumido que no vendría. Me levanté dirigiéndome hacia mi pequeña, que jugaba feliz con su tía Gemma.

-“Se está haciendo tarde. No puedo esperarle más, Gemma.”- Murmuré sentándome a su lado agachando mi mirada. –“La gente empezará a cansarse y a irse. Ali tiene que soplar las velas. Es su cumpleaños.”-

-“Lo llamaré, tranquila. A lo mejor se habrá  perdido.”- Se encoge de hombros. Saca su móvil del bolsillo de la sudadera gris que lleva puesto. 

Antes de que Gem marcara el número de Harry, la puerta del local se abrió. Por un instante dejé de respirar, pero solté el aire retenido tras ver que se trataba del payaso que mi madre contrató para distraer a los peques de la fiesta.

Me volví a sentar mirando a Alison. Le coloqué bien una de sus dos coletas. De vez en cuando se le podía ver un pequeño hoyuelo sobre su mejilla izquierda. Era una mezcla perfecta de Harry y mía. La cogí en brazos y la llevé a la zona del espectáculo, la senté junto a los demás niños. Busqué por la sala a Gem. Estaba de pie con el ceño fruncido, parecía que estaba discutiendo. Tal vez fuese Harry y le estaría regañando por ser un completo inmaduro en no venir al primer cumpleaños de su hija. Seguí observándola hasta que la puerta del local volvió a abrirse, Harry apareció por la puerta con su pelo suelto cayendo sobre sus hombros, una camisa blanca y sus típicos vaqueros. Todo lo veía a cámara lenta. Él se pasaba la mano derecha sobre su cabello echándolo hacia atrás mientras su lengua lamia su labio inferior. Tragué saliva mordiéndome el labio y seguí observando como caminaba hacia donde todos estábamos reunidos. Se deshizo de sus gafas de sol, color negras, y me miró formándose una perfecta sonrisa en su rostro acompañado de sus hoyuelos que tanto podían conmigo. Me quedaría horas mirándole. Negué con mi cabeza alejando esos pensamientos de mi mente.

En ese instante me di cuenta que había dejado de respirar por un instante. Se acercó a Anne y a Gemma, a cada una le dio un beso en la mejilla abrazándolas cariñosamente. Después le estrechó la mano a los chicos. Cada uno iban con sus novias, incluyendo a la nueva novia de Liam, Irene, la chica con la que estuvo Liam la noche en que nos encontramos en el club.
Finalmente Harry se acercó a mí sin apartar su mirada de la mía y sin deshacer su sonrisa. Me sentía 
tan nerviosa por su presencia.

-“Hola.”- Murmuró con su voz ronca que tanto me atraía.

-“Hola.”- Susurro.

Sus labios se abrieron con la intención de hablar. Pero un chillido le interrumpió. Volteé rápidamente hacia una de las amigas de mi madre que señalaba aterrorizada. Seguí su mirada topándome con un arma que sostenía el payaso apuntando a Alishon con ella. Él la tenía cogida y ella lloraba desesperadamente. No… otra vez no. Mis lágrimas salieron de mis ojos sin previo aviso.

Todo se volvía de nuevo a cámara lenta. Harry corrió hacia aquel hombre que sujetaba a mi pequeña en sus brazos. Unos tíos vestidos con traje oscuro acudían detrás de Harry. Me caí de rodillas al suelo sin saber cómo reaccionar. Todo parecía tan irreal. Los tíos que iban con mi Harry sujetaron a aquel maldito payaso  de los brazos quitándole el arma. Los demás asistentes de la fiesta cogieron a sus hijos y salieron del local quedándome allí observando lo que sucedía entre lágrimas. Harry cogió a nuestra pequeña en brazos abrazándola con fuerza mientras se alejaba de aquel tipo. Los hombres con traje esposaron al maldito payaso llevándose de allí. Me quedé observando aquel tipo que hace unos segundos apuntaba a mi pequeña con un arma. Sus labios se movían maldiciendo a toda mi familia. No paraba de repetir una y otra vez “Os joderé como vosotros me jodisteis a mí.” No entendía nada. 

Llevé mis manos a mi cara ocultándome de todo lo que había pasado.  

-“Tranquila.”- Alzo mi mirada. Él estaba agachado de puntillas a mí altura sosteniendo a nuestra pequeña con sus brazos.

No pude evitarlo y le abrace fuerte, sin hacerle daño a Ali, los dos caímos al suelo y el me lo correspondió rodeándome con su brazo que quedaba libre. Hundí mi rostro en su cuello respirando su dulce aroma. Echaba de menos su olor, sus abrazos. Nos quedamos así durante un buen rato.

-“Vamos, Alishon tiene que soplar su primera vela.”- Me dice alzándome la mirada con su mano sobre mi barbilla. Yo asiento levantándome avergonzada por a verme lanzado de esa forma.

-“Gracias por…”-

-“No me tienes que dar las gracias ___”- Me interrumpe dejándome con las palabras en la boca.

Salimos al jardín donde todos se encuentran y nos acercamos los tres hasta la mesa donde se encuentra la tarta con una pequeña vela en el medio. En la tarta se podía leer “Feliz cumpleaños princesa”. Harry se acerca a mí dándome a Alishon, yo la cojo despacio sin apartar mi mirada del padre de mi hija. Él se  dirige hacia la tarta y enciende la pequeña vela. Todos cantan la típica canción de cumpleaños feliz, una vez que todos paran de cantar Harry y yo soplamos a la vez la vela de nuestra pequeña. Los dos nos quedamos mirándonos, mis mejillas empiezan a arder por su presencia. Sus ojos verdosos miran los míos fijamente con una sonrisa en su precioso rostro. De nuevo esa sensación de como si solo estuviésemos los dos a solas volvió a mi nublando los sonidos de mi alrededor. Lo sigo amando con tanta intensidad que me hago yo misma daño. 

Su dedo pulgar me acaricia por debajo de mi labio inferior tirando de el para que deje de mordérmelo. No me había dado cuenta de que estaba mordiéndomelo, mierda. Añoraba tanto sus acaricias.


La noche llegó rápidamente, allí estaba yo de nuevo contratando a una niñera para que cuidase de Alishon mientras trabajaba en ese asqueroso club. En todo la tarde no pude quitarme de la mente a Harry y sus ojos verdes brillantes mirándome fijamente. Niego intentando quitarme ese pensamiento de mi cabeza al recordar que antes de que Harry abandonase la fiesta una chica vino y se fue con él. Seguramente ya haya conocido a otra y me haya olvidado. Eso me ponía furiosa, furiosa conmigo misma por dejarle ir.

Entre en el club, todas las chicas llevaban una máscara ocultando parte de sus rostros. Fruncí el ceño sin entender. Mi jefa se acercó a mí, la reconocí por su forma de mover las caderas de un lado a otro provocando a los hombres.

-“Niña, tienes tu traje preparado en el camerino. Póntelo y luego te quiero bailando.”- Ordenó.

-“De acuerdo señora Jonson.”- Le sonreí con una de mis perfectas sonrisas falsas. La odiaba tanto por comportarse como una jodida…. Mmm… la verdad, no sabría que palabra usar para definir a esta tía.

Decidí hacerle caso e inmediatamente me dirigí a la parte de atrás, había algunas chicas preparándose.

-“Perdonar.”- Me acerqué a ellas. Estas se sorprendieron mirándome sin creer que yo les estuviese hablando.
Sí, como oís, se hablar.

-“¿Por qué motivo son las máscaras?”- Les pregunté Cogiendo la mía de color dorado. Eso me llamó la atención ya que la de las demás eran negras con los bordes de plata.

-“Parece ser que un chaval millonario pagó por una fiesta privada con máscaras.”-    

-“Oh… ¿Y por qué mi mascara y mi ropa son diferentes?”- Murmuro observando el traje que cuelga de la percha.

Ellas se encogen de hombros sin entender.


Subí al escenario y empecé a bailar al ritmo de la música. Observé la sala, la cual estaba repleta de hombres elegantes, sí, elegantes. No me lo podía creer, en todo este tiempo jamás vi a gente con traje y que pasaran totalmente de mirar a las tías, solo bebían y hablaban entre ellos. Solo un chico mi observaba. Llevaba una máscara de plata y el pelo echado hacia atrás recogido en una especie de coleta. Iba vestido con un traje con rayas blancas y negras. Fruncí el ceño al ver como se acercaba una copa hasta sus labios con su mano izquierda la cual tiene un pequeño tatuaje entre su dedo pulgar e índice, pero no pude observar con claridad que era. Por un momento pensé que tal vez ese chico fuese Harry…. Pero él no sabe que yo trabajo aquí. Tal vez sea una casualidad. Dejo de pensar y sigo con mis movimientos deleitando al personal.

Cuando termina mi turno vuelvo a la zona de los camerinos, la señora Jonson se acerca a mí pronunciando con fuerza mi nombre. ¿Qué habré hecho esta vez? Ruedo los ojos en blanco mientras me quito la máscara.

-“Vuelva a colocarse la máscara y salga ahí afuera. Un hombre ha pagado lo suficiente para que usted le baile en privado. La quiero ver allí ahora mismo.”-
Ordena señalándome con el dedo. Yo nunca antes había bailado en privado para algún pervertido.

-“¿Y si me niego?”-
Respondo frunciendo el ceño.

-“Será despedida. ¡Ve, ahora!”- Vuelve a ordenar dándose la vuelta y saliendo al exterior dejando en mi mano una de las llaves de las 5 habitaciones que había en el lugar.

Miré la pequeña llave de oro con un número impreso en él “69”. Reí para mí misma al ver el número.

Me coloqué de nuevo la maldita máscara de color dorado sobre mi rostro, el cual solo se podía observar mis labios. Apreté la dichosa llave con fuerza y fui directa hacia aquella puerta roja con el mismo número de la llave en dorado encima de la puerta. Agarré el pomo frío y la abrí. Al entrar en el interior un muchacho joven, alto y apuesto me daba la espalda mirando la cama con forma de corazón que había en mitad de aquella habitación color roja.

-“Hola”- Murmuré cerrando la puerta tras de mí.  


Él se giró mirándome sin ninguna expresión en su rostro. Era el mismo chico que me observaba desde la distancia mientras yo bailaba. Fruncí el ceño mirándole. ¿Quién es?



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Hasta aquí el capítulo. Espero que os haya gustado y también lo hayáis disfrutado. Tengo una noticia que daros una mala y otra buena, tal vez algunas ya lo sepan y otras no... Bueno, en el próximo capítulo os lo comunicaré. 

Si te gustó el capítulo vota, comenta y comparte. 

Gracias por leer y comentar, os quiero. 

bye.

Tamy_Styles